Cientos de pueblos indígenas del Bajo Tapajós mantienen desde el 22 de enero una ocupación en el terminal de la multinacional Cargill en Santarém, estado de Pará, Brasil, en protesta contra un decreto presidencial que abriría la puerta a la dragado y privatización de las vías fluviales amazónicas, incluido el sagrado río Tapajós.
La movilización, liderada por el Consejo Indígena Tapajós y Arapiuns (CITA) — socio de la Diócesis Anglicana de la Amazonía y La diócesis Anglicana de Brasília en el Proyecto Curupira de capacitación en liderazgo y derechos — reúne a alrededor de 700 personas de 14 pueblos indígenas. Exigen la revocación del Decreto nº 12.600/2025, que permitiría que empresas privadas gestionen el dragado y la navegación sin consulta libre, previa e informada.
Las autoridades indígenas señalan que la dragado amenaza el equilibrio ecológico del río — fuente de vida, alimento, identidad cultural y espiritualidad — y que viola derechos garantizados por la Convenio 169 de la OIT.
“Nuestra lucha es por la vida del río, nuestros peces, nuestras historias y sabidurías. No aceptaremos proyectos que destruyan nuestra casa y nuestro futuro”, dijo una líder local en un video difundido durante las protestas.
La elección del terminal de Cargill tiene un peso simbólico y político. Como una de las mayores comercializadoras de granos del mundo, Cargill representa el modelo de agronegocio que impulsa infraestructura para la exportación de soja y maíz, intensificando la presión sobre los territorios indígenas y los ecosistemas amazónicos.
Esta ocupación sigue a intensas manifestaciones durante la COP30, cuando los pueblos indígenas ya exigían la revocación de planes de infraestructura dañinos. Este movimiento subraya la urgente necesidad de políticas públicas que defiendan la Amazonía en armonía con los pueblos indígenas que la han protegido durante milenios.
Más información: https://apnews.com/article/brazil-amazon-rainforest-cargill-indigenous-protest-soybean-e83edf0677250700bf899522a1af6020
