La diócesis de Inhambane, en Mozambique, tiene la visión de restaurar el manglar, antaño próspero, cerca de la bahía de Inhambane, en Maxixe.  

Durante muchos años, los manglares fueron un ecosistema vibrante, pero la selva decayó a medida que se talaban árboles para obtener combustible, materiales de construcción y crear espacio para la agricultura.  

Sin embargo, ese declive se está invirtiendo ahora, ya que la diócesis se ha embarcado en un programa de restauración. A principios de año, los miembros de la iglesia iniciaron esta nueva andadura plantando 530 plantones de mangle.  

Liderazgo, alianzas y el papel vital de la juventud  

Los jóvenes y los miembros de las/os anglicanas/os por la justicia ambiental (Green Anglicans) ocuparon el centro del escenario con 48 jóvenes que unieron sus manos a la diócesis para sembrar esperanza y vida en la bahía. Estuvieron dirigidos por el Ven. Micaias Caessa, Coordinador Diocesano de los anglicanos por la justicia ambiental, y el Reverendísimo Emmanuel Capeta, Obispo de Inhambane y presidente provincial de la Comisión de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Igreja Anglicana de Mozambique e Angola (IAMA), cuyo liderazgo y dedicación a esta causa han sido inspiradores.  

La Iglesia no trabaja de forma aislada, sino que colabora con otros para lograr un mayor impacto. La diócesis colabora con el gobierno municipal en la formación y el asesoramiento de expertos. La diócesis, consciente de la importancia de la participación comunitaria para una auténtica restauración, ha educado a las comunidades sobre la importancia de los manglares y las ha capacitado para actuar.  

Por qué son importantes los manglares 

A menudo ignorados, los manglares desempeñan un papel importante en los ecosistemas del planeta, aportando numerosos beneficios. Por ejemplo:  

  • Los manglares sirven de vivero para la reproducción de diversas especies marinas; proporcionan alimento y protegen a peces y mariscos, contribuyendo así a la seguridad alimentaria de la población local;  
  • Los manglares protegen a las comunidades costeras de las olas, las mareas de tempestad y la erosión del litoral, ya que sus raíces estabilizan el suelo; 
  • Los manglares, con sus complejos sistemas de raíces, actúan como filtros naturales, purifican el agua y mantienen sanos nuestros océanos.  
  • Los manglares y los humedales costeros también son importantes para secuestrar (retener) carbono, ya que almacenan entre tres y cinco veces más carbono por superficie equivalente que los bosques tropicales. 

Espiritualidad y acción práctica 

Las actividades estuvieron impregnadas de una conexión espiritual, inspiradas en el Salmo 148 y centradas en la eucaristía. Estos momentos nos recuerdan las profundas sinergias que pueden existir entre la fe y la gestión medioambiental.  

Un ejemplo inspirador para los demás 

La restauración de manglares que está llevando a cabo la diócesis de Inhambane es un ejemplo de lo que significa el Bosque de la Comunión: iglesias de toda la Comunión que llevan a cabo actividades de cultivo de árboles y conservación, protección y restauración de ecosistemas que se eligen localmente y son apropiadas desde el punto de vista geográfico y medioambiental.  

Mientras celebramos el éxito de la restauración de los manglares de Inhambane, recordemos que este éxito conlleva un profundo mensaje. Nos llama a todos a reconocer la importancia de la biodiversidad y a participar activamente en los esfuerzos por restaurarla y preservarla.